"Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más", escribió Leo.
Messi reconoció que sabía que su padre estaba sufriendo y que su partida podía significar el fin de ese padecimiento, aunque admitió que siente que se fue demasiado pronto. "Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos".

Uno de los momentos más emotivos del mensaje estuvo relacionado con el Mundial 2026. Jorge le había pedido especialmente a su hijo que disputara el torneo y soñaba con poder acompañarlo nuevamente. "Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste", recordó Messi.
El capitán argentino contó que, pese al deterioro de la salud de su padre, mantuvo la ilusión de llegar hasta la final para darle la posibilidad de viajar a Estados Unidos y verlo jugar. "Yo te decía que íbamos a llegar a la final, así podías viajar", escribió.
Durante el torneo, además, Messi esperaba después de cada partido el mensaje de su padre. "Cada vez que terminaba un partido, esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad", relató.
Argentina llegó hasta la final, aunque Messi contó que su deseo de poder compartir ese momento con Jorge no pudo cumplirse. "Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más", escribió.
El recuerdo también tiene un detalle especialmente doloroso: cuando Messi regresó a Argentina, su padre creía que la selección había perdido la final por penaltis y no pudieron hablar de todo lo ocurrido durante el Mundial.
"No pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabes cómo disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo", expresó.
En el cierre de la carta, Messi destacó la enorme cercanía que mantuvo con su padre hasta sus últimos días. "Hablamos todos los días y nos veíamos cuando se podía por mis compromisos".
Con su mensaje, el capitán argentino no solo despidió a Jorge Messi, sino que compartió públicamente una parte de la relación que los acompañó durante toda su carrera: la de un padre que estuvo detrás de cada partido, cada decisión y cada sueño de su hijo.
