Las acusaciones del dirigente blanco sobre el robo de Ligas en los tiempos en los que la entidad catalana pagaba a Enríquez Negreira mientras era vicepresidente del CTA tuvieron inmediata respuesta en un Barça cuya junta directiva decidió interponer una demanda.
El siguiente paso era que se dictara una fecha para la celebración del acto de conciliación en la que ambas partes intentan llegar a un acuerdo. Si no es así, el proceso judicial seguiría adelante. Esa fecha es la del 25 de noviembre.
Lo que el Barcelona quiere es que Florentino Pérez se retracte públicamente de sus palabras, en las que cuestionaba los éxitos deportivos conseguidos en aquella época, dando por hecho que estaban relacionados con aquellos pagos que siguen, por otra parte, siendo investigados en los juzgados.
