Centro de datos del Barcelona-Betis
En la despedida de Lewandowski del Camp Nou, todas las miradas al inicio y al final se dirigieron a él. También al pasillo que no tuvo reparos en hacer el Betis. Elegancia y deportividad sin polémicas. Tampoco es que hubiera grandes cosas en juego. Con los deberes hechos por ambos, nadie esperaba un partido de alto voltaje. Pero los jugadores tienen su corazoncito. Y el primero que demostró sus ganas de pasarlo bien fue Raphinha. El brasileño se encontró con los guantes de Valles en dos ocasiones, como Fermín entre medias. De Lewandowski, sin noticias. No fue su noche.
Los de Pellegrini no estaban cómodos, pero sabían que en cualquier momento podían aparecer huecos a la espalda de la zaga azulgrana. Y así fue, lo que aprovechó Antony para conducir la contra, tocar para Lo Celso y que llegara el balón a Abde para terminar marcando. Su alegría duró poco, pues Antony había iniciado la acción en fuera de juego.

La clase de Raphinha
La veda se había abierto y Raphinha lo aprovechó para marcar el 1-0 en un golpe franco con el que engañó a Álvaro Valles, que cometió un grosero error. Una posición similar a la del tanto de Rashford en el Clásico.
Trató de reaccionar el Betis obligando a Joan García a lucirse a disparo de Abde, con muchas ganas de agradar en su vuelta a casa. Tantas que provocó una amarilla a Koundé mostrando sus habilidades en el desborde. Aún hubo más ocasiones antes del descanso: un disparo de Fermín despejado por el portero y otro de Amrabat que casi acaba en Montjuïc.

Isco, un crack
El genio de Arroyo de la Miel, cada vez más recuperado de su última grave lesión, tuvo 45 minutos para mostrar sus enormes cualidades. Y su equipo lo notó. Con Isco a los mandos, sometieron durante muchos minutos a los culés en la segunda parte. Pero lo más cerca que estuvieron del gol fue una internada de Bellerín a la que respondió Joan García ejerciendo de líbero.
Al Barça, sin embargo, le dio igual ser dominado. Una que tuvo la clavó. Fue Bellerín, que lo mismo pensaba que todavía jugaba de azulgrana, quien regaló la pelota a Raphinha para que el brasileño volviera a marcar. Tan fácil fue el 2-0 que ni lo celebró.
Aun así, Isco siguió a lo suyo y forzó un penalti que él mismo se encargó de transformar en el 2-1. Y aún con más de 20 minutos por delante.
Cancelo se gana la continuidad
Nada de lo que preocuparse para los de Hansi Flick porque su pegada es tremenda. Incluso la de sus defensas. Joao Cancelo lo mostró. Ya firmó una magistral acción individual en el primer tiempo y culminó en el segundo su gran actuación con un derechazo ajustado al palo para convertirlo en el 3-1. Ahí se cerró la victoria. No hubo reacción bética y sólo quedaba ver si Lewandowski conseguiría marcar. Pedri lo buscó, pero no era el día. Y el polaco, entre lágrimas, se marchó ovacionado y con el Camp Nou puesto en pie y obligándose a saludar incluso cuando ya estaba sentado en el banquillo.
Sobre el césped ya no pasó nada más y el Barcelona logró su objetivo de conseguir el pleno de victorias en casa.

Jugador Flashscore del partido: Raphinha (Barcelona).
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