Centro de datos del Rayo Vallecano-Levante
Como embriagados por su éxito europeo, el Rayo no fue el Rayo en la primera mitad. Lejos de imponer su juego asociativo y su ritmo intenso, se jugó más a lo que quiso el Levante. De hecho, el primer remate fue de los granotas, con Iván Romero rozando con su testa la apertura del marcador. La réplica la intentó poner Fran Pérez, pero su centro cerrado no encontró rematador. Quien sí disparó fue Manu Sánchez para probar los guantes del meta local.

No había goles, pero sí entretenimiento y alternativas. Porque Pedro Díaz tuvo cerca el primer tanto. Pero desde ahí hasta el descanso, el que mereció el gol, y lo consiguió, fue el cuadro valenciano. Con los centros de Víctor García desde la diestra, Espí se hinchó a rematar. Avisó de volea y marcó de cabeza adelantándose a Balliu. Un frentazo imparable para hacer el 0-1.
Y de inmediato, otra más, con los mismos protagonistas, pero distinto final. Porque aquí Batalla sí que pudo rechazar. El despeje le quedó a Toljan y cuando ya se relamía apareció Mendy para despejar milagrosamente a córner. Con ese susto y cierto malestar del público, el árbitro mandó a todos a los vestuarios a reponer fuerzas.

La autoexpulsión de Mendy
A Iñigo Pérez no le gustó nada su equipo y metió en el campo a Álvaro García y a Ilyas Akhomach por Fran Pérez y Gumbau. El efecto, sin embargo, tardó en llegar. Mientras lo hizo, el Levante pudo doblar su ventaja en sendos remates de De Frutos y otro de Espí que sacó Mendy in extremis. El joven senegalés se convertiría poco después en villano al dejar al Rayo en inferioridad. Un error con el balón en los pies dejó solo a Iván Romero, aunque con muchos metros por delante hasta encarar a Batalla... y no tuvo otra ocurrencia que dar un manotazo a la pelota ya con una amarilla. A la calle en el minuto 52.
Curiosidades estas del fútbol, en la siguiente acción no empató el Rayo de milagro con un centro de Álvaro García al que no llegaron por centímetros ni De Frutos ni Alemao para marcar a placer. Los de la franja se animaron y se lanzaron a por las tablas, mientras el Levante, con uno más, no daba pie con bola. Solo Víctor García parecía que tenía aún cosas que ofrecer en las contras... hasta que los calambres lo dejaron ko.
Luís Castro refrescó a sus hombres con algo menos de 20 minutos por jugarse. La idea, defenderse con cuantos más hombres mejor. Un planteamiento rácano con uno más, pero comprensible viéndote con la soga al cuello. Aun así, hay otras opciones porque es facilitar las llegadas y los centros al área de un enemigo herido. Ryan salvó el gol de Ilyas en el 90. Y ya en el 94, el último del tiempo añadido, en el enésimo centro al corazón del área, Ciss apareció para firmar las tablas y rescatar un punto para los suyos, dejando frustrado, impotente y hundido en la moral a los levantinistas.

Jugador Flashscore del partido: Lejeune (Rayo Vallecano).
