Centro de datos del Real Sociedad-Celta
No se quiso perder la lluvia un duelo entre dos equipos de buen gusto por el balón y que prometía emociones fuertes. Y vaya si tardaron poco en aparecer. A los 30 segundos Bryan Zaragoza perdonó un gol a siete metros de la portería. Era más fácil meterlo... El problema es que, conforme avanzaban los minutos, el terreno de juego fue acumulando más agua y el balón no rodaba como debía, afeando un poco el encuentro.
Poco le importó a Oyarzabal, que juega igual de bien con sol o con tormenta. Aprovechando una pérdida de Ilaix Moriba, se lanzó a tumba abierta y cuando atisbó la frontal del área soltó su zurda para colocarla lejos de Radu. Primer disparo de la Real y 1-0 a la buchaca.

Con el tanto, los de Matarazzo se animaron a presionar alto, a ver si robaban de nuevo un balón cerca del área rival. Pero no se arrugaron los vigueses, que de nuevo tuvieron el gol en las botas de Bryan Zaragoza y en las subidas de El Abdellaoui.
La Real, con 10
Estaba el partido intenso, con vigor... y se le fue la pinza a Caleta-Car. El central txuri-urdin se tiró a muerte a por un balón, pero cazó a Manu Fernández de mala manera. La amarilla se convirtió en roja tras la revisión del VAR y de Alberola Rojas. Así acabó la primera parte.
Con uno menos para afrontar toda la segunda mitad, el técnico de la Real recompuso su zaga con Odriozola y Zubeldia por Turrientes y Barrene. Le tocaba al Celta, pues, arriesgar y tirar de paciencia. Y eso hizo. Sabía que, con la lluvia cayendo, el terreno de juego se haría cada vez más pesado y el físico pasaría factura a quien no tuviera la posesión.
Giráldez fue, además, moviendo con inteligencia el banquillo. Metió a Aspas y a Borja Iglesias y se volcó aún más al ataque. La insistencia tuvo premio. Con la Real encerrada, un disparo de Carreira fue desviado por un defensa y el balón le llegó al Panda, que no desaprovechó el regalo para poner el 1-1 en el área chica.
Oh, capitán, mi capitán
Pintaban muy mal las cosas para los donostiarras. Asediados, cansados por jugar con uno menos y con 20 minutos aún por delante, pocos creían en sobrevivir. Pero hay un capitán, un tal Mikel Oyarzabal, que sí cree a pesar de los pesares. Él solito, en un contragolpe contra todos, que condujo sin apenas ayuda, soltó un latigazo de nuevo desde la frontal para volver a batir a Radu y hacer el 2-1. Éxtasis en Anoeta. Y a resistir, que aún quedaba un cuarto de hora.
El Celta fue a la desesperada con otro delantero más, Swedberg, al campo. Pero ese riesgo que tomaron para al menos rescatar un punto les salió mal. Odriozola ganó un balón a la espalda y provocó un penalti ya en el tiempo añadido que transformó en el definitivo 3-1 Brais Méndez.

Jugador Flashscore del partido: Mikel Oyarzabal (Real Sociedad).
