Un número reservado en España desde hace siglos, salvo alguna excepción, para los porteros, el Athletic lo ha destinado a un futbolista que sigue recuperándose de la rotura del ligamento cruzado que sufrió este verano en pretemporada, en un amistoso ante el Racing de Santander, y de la que fue operado el 6 de agosto.
Egiluz, cedido, había sido un baluarte defensivo en el Mirandés la pasada campaña, cuando luchó incluso por el ascenso. De ahí que Ernesto Valverde se lo llevara de pretemporada y contara con él como un miembro más del equipo. Pero la grave lesión truncó sus planes.
Ahora, el Athletic ha querido premiarle concediéndole un dorsal de la primera plantilla para que afronte la recta final de su recuperación con mayor tranquilidad y confianza en su futuro.
