José Mourinho (63) tomó la palabra en RMTV después de que el Real Madrid empatara 2-2 en Austria tras un gran primer tiempo contra la Fiorentina. El técnico merengue se mostró muy satisfecho y analizó a las mil maravillas lo visto sobre el terreno de juego austriaco.
"He llegado al vestuario y he visto en el teléfono 'un Madrid de dos caras'. Ha tenido tres caras: fresco, cansado y supercansado. El primer tiempo es para 3-0, 4-0 tranquilamente", expresó el preparador luso en el inicio de su análisis.
"En la segunda parte, cansados, los niños de 18 años todavía no están listos para lidiar con un monstruo como Moise Kean", agregó.
Posteriormente agradeció el compromiso de dos de sus jugadores, sin miedo a dar nombres: "La tercera cara me ha gustado mucho, con un equipo supercansado hemos dado la cara. Endrick y Dumfries entrenaron tres días y jugaron más de 70 minutos. Es la muestra de que quieren darlo todo. Estoy muy contento. Le he dado las gracias a Grosso por el entrenamiento que nos han dado".
"He metido a los hombres que tenía a mi disposición, como lo de meter juntos a Trent y a Dumfries. Ayer hicimos un poco de trabajo de organización para tener un equipo que supiera lo que tenía que hacer. Joan (Martínez) y Mario (Rivas) tienen mucho futuro por delante, hasta que el partido no ha entrado en el terreno físico han hecho un gran partido. Luego hemos metido al pobre Carlos Espí, que todavía no ha despertado del sueño. estoy muy contento con el trabajo de los chicos desde el primer día, aunque me preocupa no tener a los otros (los internacionales)", prosiguió, reconociendo el trabajo de los chicos de La Fábrica.
Acerca de sus sentimientos, los deja reservados para compromisos más importantes: "Todavía no he sentido nada (dirigiendo al Madrid). Faltan los (partidos) buenos", concluyó Mou.
