Ganador: Cole Palmer (Chelsea)
Con solo veintitrés años, Palmer juega con la sangre fría de un veterano y está escribiendo su nombre en la historia del Chelsea. El pasado fin de semana, ante el Wolverhampton, firmó su cuarto hat-trick en la Premier League y se consolidó como el máximo referente goleador de Stamford Bridge en este aspecto. Ningún otro jugador en la era moderna del club ha logrado tantos partidos con tres goles.
Con este logro, ha superado a leyendas del club como Frank Lampard, Didier Drogba y Jimmy Floyd Hasselbaink, quienes se quedaron en tres hat-tricks vistiendo de azul. Además, mientras a algunos de estos ídolos les llevó años alcanzar esa cifra, Palmer ha necesitado menos de tres temporadas para batir el récord.
Perdedor: Cristhian Stuani (Girona)
Fue un movimiento con el que el técnico Míchel buscaba asegurar los tres puntos para el Girona, pero acabó convirtiéndose en una pesadilla. Cuando el árbitro señaló penalti en el tiempo añadido del duelo ante el Sevilla con el marcador 1-1, el entrenador catalán no dudó. Mandó al campo a Stuani con una única misión: transformar el penalti y decidir el partido.
La lógica era impecable: el veterano uruguayo es un especialista, con una efectividad histórica casi perfecta desde los once metros. Ha convertido 53 de 57 penaltis en su carrera, con un impresionante 93% de acierto. Sin embargo, esta vez la apuesta segura falló. El disparo de Stuani fue adivinado por el portero griego Odysseas Vlachodimos, que se convirtió en el héroe del Sevilla.
Ganador: Crysencio Summerville (West Ham)
En enero se hablaba de su posible salida del West Ham, donde supuestamente no estaba contento. Pero todo ha cambiado. Summerville se ha convertido en el motor indispensable del ataque de los Hammers y lo volvió a demostrar ante el Burnley. En el momento clave del partido asumió la responsabilidad, rompió la defensa rival con una de sus típicas internadas y marcó el gol de la victoria. El extremo neerlandés ha visto puerta en cinco partidos ligueros consecutivos y ahora es el héroe sobre el que se sostiene la productividad del equipo.
La mejoría de los Hammers, que poco a poco se alejan de los puestos de descenso, tiene otro protagonista menos visible. Las estadísticas demuestran la importancia de Tomáš Souček para el equilibrio del equipo. Con el centrocampista checo en el once inicial, el West Ham ha logrado un 36% de victorias esta temporada (4 de 11). Pero cuando no está de inicio, las opciones de sumar los tres puntos caen drásticamente al 14% (2 de 14).
Perdedor: Hoffenheim
Toda racha llega a su fin, pero la del Hoffenheim se estrelló de la forma más dura. El equipo de Christian Ilzer, tras siete partidos sin perder, se veía capaz de plantar cara al Bayern. Sin embargo, en Múnich encajó una dura goleada por 1-5. El principal artífice de la demolición fue Luis Díaz. La estrella colombiana vivió una tarde soñada: no solo firmó un hat-trick, sino que también provocó dos penaltis. Hoffenheim se llevó así la derrota más abultada de la temporada.
Para el Bayern, era una reacción vital. Tras dos tropiezos ligueros, los muniqueses no podían permitirse otro error. La clasificación no engaña: aunque lideran con seis puntos de ventaja, la Borussia Dortmund les sigue de cerca. El rival de Westfalia lleva 14 partidos seguidos sin perder en liga y, al igual que el Bayern, solo ha caído una vez en toda la temporada. Hoffenheim, pese al varapalo, sigue ocupando una excelente tercera posición.
Ganador: Edin Džeko (Schalke 04)
En marzo cumplirá 40 años, pero en Gelsenkirchen ha vuelto a nacer. Džeko, tras llegar en invierno, se ha convertido de inmediato en el líder que el Schalke necesitaba para luchar por el regreso a la Bundesliga. El fin de semana, en el empate ante el Dynamo Dresde (2-2), marcó los dos goles de su equipo y elevó su balance en el nuevo club a cifras fantásticas: tres partidos, tres goles.
Para el delantero bosnio fue un déjà vu nostálgico. No marcaba dos goles en un mismo partido a nivel de clubes desde hacía casi un año, cuando aún vestía la camiseta del Fenerbahce ante el Rizespor (3-2). Džeko está demostrando que no ha venido solo a terminar su carrera, sino a cumplir una misión: devolver al histórico club al lugar que le corresponde. Además, ya se ha convertido en el jugador de campo más veterano en disputar un partido como titular en la segunda división alemana.
Perdedor: Olympique Marseille
No fue una derrota cualquiera, sino una auténtica humillación en directo. El clásico francés Le Classique entre el Paris Saint-Germain y el Olympique se convirtió en una demolición unilateral, con un marcador final de 5-0 en el Parque de los Príncipes. Es la mayor diferencia de goles en la historia de los enfrentamientos entre ambos clubes. Los parisinos superaron así sus anteriores victorias récord de 5-1 en 1978 y 2017, cuando al menos el Olympique logró el gol del honor.
La debacle visitante la lideró el doble goleador y Balón de Oro Ousmane Dembélé. El resto lo completaron los suplentes y un gol en propia puerta de Facundo Medina. Para el equipo de Roberto De Zerbi es el colofón a una etapa para olvidar. Tras el desastre en Brujas (0-3), la semana pasada también se despidió de la Champions League en la fase de grupos. En la liga francesa, el ambicioso Olympique es cuarto. El PSG lidera la tabla con dos puntos de ventaja sobre el Lens.
Ganadores y perdedores: Green Streets
El equipo de Maldivas ha sido a la vez ganador y perdedor gracias a una triquiñuela en el reglamento. Para mantenerse en la primera división local, Green Streets no podía perder por cuatro o más goles en la última jornada. La directiva optó por una solución cínica: Green Streets ni siquiera se presentaron al partido contra el New Radiant. El resultado fue una derrota administrativa por 0-3, suficiente matemáticamente para asegurar la permanencia.
