La posible venta del Sevilla ha sufrido un importante frenazo después de que la parte vendedora rechazara la nueva propuesta presentada por el grupo encabezado por Sergio Ramos.
El acuerdo inicial contemplaba la compra del 85% de las acciones del club mediante una operación que incluía la asunción de deuda y una ampliación de capital. Sin embargo, la oferta reformulada modificaba completamente la estructura pactada y planteaba una adquisición inicial menor para alcanzar posteriormente la mayoría accionarial mediante futuras ampliaciones de capital.
La propuesta generó un fuerte malestar entre los actuales propietarios, que consideran insuficientas las condiciones planteadas y creen que perjudican al resto de accionistas de la entidad.
Tras este giro en las negociaciones, el Sevilla comenzará a valorar otras alternativas de inversión mientras continúa trabajando en la planificación de la próxima temporada.
