El regreso de Kambwala siete meses después de su grave lesión

Kambwala ya tiene el alta médica
Kambwala ya tiene el alta médicaJosé Manuel Álvarez Rey / NurPhoto / NurPhoto via AFP

El futbolista del Villarreal Willy Kambwala (21) ha pasado siete meses en el dique seco, pero ya tiene el alta médica.

Se le dobló el tobillo y se produjo una rotura muscular en los isquiotibiales de su pierna izquierda. Aquello ocurrió el pasado 31 de julio, en un amistoso contra el Génova en Oviedo. Una semana después fue operado. Y ahora, 11 de marzo, ya tiene el alta médica. 

"Es un momento muy difícil para un jugador tener una lesión larga y grave. Tienes dudas en tu cabeza, porque no sabes cómo va a ser la rehabilitación y cuándo vas a volver, si te vas a encontrar bien, si vas a volver a tu nivel. Es muy difícil", ha comentado Kambwla a los medios del Villarreal

"En ese momento no sentía mi pierna, estaba asustado, ansioso, no la podía mover. Dos o tres horas después ya no me sentía tan mal, pero al día siguiente sabíamos que era una lesión muy grave porque no podía caminar", ha recordado.  

En todo ese tiempo a uno se le pasan muchas cosas por la cabeza. De ahí la importancia de sentirse arropado, de no perder el foco en la rehabilitación. Algo que Kambwala ha conseguido gracias a la ayuda de compañeros, familiares y amigos. 

"Lo más difícil es (lograr) que no te sientas solo. En el club, con los compañeros, con el staff, con el míster, todos me hacían ver que no estaba solo, que estaban conmigo. Todos me dieron confianza y tiempo para volver al 100 % y competir. Fuera, mi familia y amigos que han venido a casa a verme y hacer cosas conmigo. Mi hermana, con la que vivo, me ayudaba para pensar en otras cosas aparte de la lesión. Me ha ayudado mucho rezar, soy cristiano, y me ha ayudado en mi cabeza y mi corazón", ha desvelado.

También la afición, con sus mensajes en redes sociales, le han hecho sacar fuerzas de flaqueza y no decaer. "Gracias, vi los mensajes en Instagram. Sois la parte más importante de este club. Todos los días trabajo para volver a La Cerámica con mis compañeros. Gracias a todo el mundo por el apoyo. Ahora queda un poquito, pero nos vemos en el campo para disfrutar". 

Soñando con ese regreso y pasado lo peor, ahora llega otro reto, el de adaptarse al ritmo de los compañeros. "Ahora para mí es lo más difícil. Porque este mes vuelvo con el equipo. Es más fácil cuando has entrenado con los preparadores físicos, pero al volver con el equipo, con el ritmo que tienen, es más difícil".