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El Euro Getafe vuelve a escena: Bordalás devuelve al Coliseum al mapa continental

Bordalás le da una charla a sus jugadores
Bordalás le da una charla a sus jugadoresFoto por FLORENCIA TAN JUN / GETTY IMAGES EUROPE / GETTY IMAGES VIA AFP

El conjunto azulón hizo valer el 3-1 de la ida ante el Partizan y, pese a caer por 2-1 en Belgrado, consiguió el billete para la fase liga de la Conference. Seis años después, Europa vuelve a premiar el proceso y la identidad construidos por José Bordalás.

El Getafe vuelve a ser europeo. El equipo madrileño resistió en la caldera de Belgrado, administró la ventaja obtenida en el Coliseum y superó una eliminatoria exigente ante el Partizan. La derrota por 2-1 en Serbia no empañó el balance global: el 4-3 del cruce confirmó el regreso azulón a una competición continental seis años después de su última aventura.

La eliminatoria retrató muchas de las virtudes recuperadas durante el nuevo ciclo de José Bordalás. El Getafe fue agresivo y contundente como local, donde construyó una renta de dos goles, y posteriormente supo competir en un escenario hostil, con 30.000 aficionados empujando al conjunto serbio. No necesitó dominar todos los momentos para sentirse dentro del partido: entendió qué exigía cada tramo y encontró en Enes Ünal, autor de dos goles en el cruce, a su figura decisiva.

La defensa sostiene al Getafe 

El manejo defensivo volvió a ser la base de su clasificación. En Belgrado, el Getafe protegió su área con una línea de cinco, acumuló futbolistas por dentro y obligó al Partizan a atacar muchas veces desde posiciones exteriores. Djené sostuvo la estructura, David Soria respondió cuando fue exigido y el equipo defendió durante largos periodos sin perder la concentración, incluso cuando quedó encerrado cerca de su portería.

Los últimos partidos del Getafe
Los últimos partidos del GetafeFlashscore

Bordalás también corrigió sobre la marcha. La amarilla de Saba Sazonov y los problemas sufridos durante la primera media hora llevaron al técnico a introducir a Andrés García en el minuto 37 y reajustar la organización defensiva. El Getafe concedió ocasiones y recibió dos goles, pero nunca se descompuso por completo: redujo espacios, protegió la ventaja global y convirtió la resistencia en una herramienta competitiva, aunque el final resultara angustioso.