Centro de datos del Celta-Osasuna
En medio de un diluvio universal, los vigueses quisieron imponer su estilo de toque y combinación, raseando el cuero, aprovechando la rapidez del césped antes de que, por si acaso, aparecía los charcos. Avisaron con una llegada sin buena finalización de Javi Rodríguez y con otra de Hugo Álvarez que sí obligó a Sergio Herrera a poner lo mejor de sí mismo para firmar un paradón. También Borja Iglesias quiso apuntarse un buen tanto, mas su volea, desequilibrado él, se fue a las nubes.

Osasuna intentaba capear el temporal con solidaridad en la presión y avanzando metros cuando era efectiva. Sufrió con la lesión de Boyomo, al que le cayó Borja Iglesias encima, pero sonrió poco después cuando Raúl Moro, después de que Víctor ya hubiera avisado de lo que era capaz con espacios, conectase un gran centro al corazón del área que Budimir, ganando la partida a Starfelt, hizo aún mejor. Un frentazo imparable, rápido, certero y cercano que se convirtió en el 0-1.
Quedaban 10 minutos para el descanso, pero al Celta le afectó ese gol encajado. Perdió la posesión, perdió presencia y apenas generó nada antes de la llamada a los vestuarios.

Reseteo y el VAR, ay, el VAR
El 'nuevo' fútbol, con la lentitud en las revisiones de jugadas polémicas, desespera a cualquiera. Después de que el Celta hubiera comenzado atacando, Catena levantó las manos protestando un posible pisotón a Rubén García. El defensa estaba en su área y Munuera decretó penalti. Cuando Borja Iglesias estaba ya a punto de iniciar la carrera, el árbitro le interrumpió el éxtasis. Desde el VAR le habían llamado para que revisara lo del pisotón. Cuatro minutos después... cuatro interminables minutos después, mantuvo su decisión de pitar penalti y se puso a explicar a quien quisiera el porqué. El caso es que Borja no se desconcentró, tiró y empató.
La lluvia, lejos de marcharse, arreció con más fuerza si cabe. Tanta agua le sentó peor a los gallegos que a los navarros. Faltaba construcción y Osasuna era una amenaza con la velocidad endiablada de Víctor. Aun así, Rueda y Swedberg, especialmente éste, pudieron marcar el segundo celtista. Pero quien gritó gol para sorpresa de muchos, como Marcos Alonso, fue Raúl García de Haro. El delantero aprovechó un pase de cabeza de Catena y que Marcos se olvidó del balón para defender la posición... y metió la pierna para introducirlo en el fondo de las mallas. Fue el 1-2 a 11 minutos del final. Decisivo.
Le entraron entonces las prisas al Celta, donde fueron llamados Iago Aspas y El Abdellouai. Esos cambios de Giráldez propiciaron mayor presencia en el área contraria. Incluso ambos se combinaron para que el capitán forzase de nuevo a Sergio Herrera a realizar otra gran parada. Pero no lograron nada más, salvo un cabezazo desviado de Starfelt, de tal modo que la victoria se marchó para Pamplona, dejando al conjunto olívico sin poder acercarse a la zona europea y con muchas dudas tras encadenar su tercera jornada sin ganar.

Jugador Flashscore del partido: Ante Budimir (Osasuna).
