Centro de datos del Barcelona-Alavés
Siete minutos duró la resistencia del Alavés en el Camp Nou. Había planteado Quique un 4-5-1, cerrando todos los huecos interiores por donde el Barça suele encontrar petróleo. Pero es como la manta corta, que si te tapas el cuello se te descubren los pies y viceversa. Pues al tapar dentro, se descubrió por fuera. Y no fueron ni Lamine ni Adeyemi sino Fermín quien, por obra y gracia de Pedri, apareció por la izquierda para conectar con Raphinha. El killer apenas tuvo que empujar la bola para hacer el 1-0.

Tras el 14º gol del brasileño en LaLiga, bien pudieron los vitorianos empatar. Pero la calidad en el remate de Rebbach no fue la misma, claro. Y aunque insistieron en su presión en bloque medio, nada pudieron hacer para contrarrestar el vendaval que desató Fermín. El andaluz, un cazador sin balón en busca de una presa y un francotirador letal en el área rival, se apuntó el 2-0 tras una pared con Lamine Yamal. Su disparo, casi sin ángulo, dobló las manos de un Sivera que debería haber hecho más.
El citado Lamine también quería su protagonismo en la fiesta. Había papeles para todos, la verdad: el debutante Brian Fariñas y De Jong jugando como defensas, Adeyemi con su velocidad de F1... y por supuesto el de Rocafonda. En una internada hasta la línea de fondo regaló un gol en el segundo palo en el que Raphinha no creyó. Luego Sivera evitó el tanto del 10 con una de las mejores de la temporada, a bocajarro y en carrera.

Insaciables
Se veía venir, desde luego, el 3-0. Pero no fue Lamine sino Raphinha quien lo celebró. Tras una recuperación de Fermín, omnipresente y omnipotente, el onubense asistió a su capitán, que volvió a marcar.
Así parecía que iba a concluir la primera mitad... hasta que Lamine Yamal, tras la timidez de sus compañeros rondando la frontal, por fin encontró su premio con un zurdazo que se transformó en el 4-0. Partido resuelto.
Viendo el calendario que espera, la tentación de echarse a dormir en la segunda mitad hubiera sido hasta comprensible. Pero con Flick, que dio minutos a Marc Bernal junto a Rodri, eso es innegociable. Hay que seguir mordiendo y buscar más goles y más goles y más goles. Quien mejor lo volvió a interpretar fue Fermín, que no sólo es generoso en el esfuerzo sino también en las cercanías del área. Tras una nueva gran acción individual, prefirió regalar el gol a Adeyemi que tirar él. El alemán lo vio tan fácil que lo falló. Aún andan buscando en la estratosfera ese balón.

Las picaditas
Nada que ver esa definición con la precisión con la que Lamine Yamal anotó el 5-0. Anulado en principio, el doblete fue legal con un Lamine que ganó la espalda de la zaga y con una sutil picadita que llegó a tocar Sivera, firmó una nueva manita azulgrana.
Aún quedaban más de 20 minutos de tortura para los babazorros, que no dejaron en ningún momento de perseguir sombras. Como hizo Guevara con Gordon tras un pase sensacional de Rodri. El inglés, emulando a Lamine, picó su remate ante la salida del portero para hacer el 6-0.
La alegría culé, sin embargo, se vio interrumpida con la porfía de un Mariano que marcó el tanto del honor, provocando el cabreo de Hansi Flick, muy exigente con los suyos.
Pero poco tiene que reprochar el técnico alemán a un Barça que con esta goleada puede dejar atrás ya las duras derrotas ante el PSG y el Real Madrid. Y de paso mantiene su liderato, que pondrá en juego el próximo fin de semana ante el Atlético. El Alavés, por su parte, acumula siete jornadas sin ganar.

Jugador Flashscore del partido: Fermín (Barcelona).
