Con menos tiempo de competición, la J1 League ha decidido aplicar una solución extraordinaria (y en principio caduca): no habrá reparto de puntos a lo largo del torneo regular, sino una tanda de penaltis que resolverá la papeleta. Eso sí, cuando un equipo sea capaz de ganar en los 90 minutos, sumará tres unidades y dejará de vacío a su rival.
La novedad, claro, se centra únicamente en esos casos en los que hay tablas: el vencedor desde los 11 metros se llevará dos tantos para la clasificación general, mientras que el contrario tendrá que conformarse con solo uno. Esto quiere decir que la diferencia principal recae sobre el conjunto que se lleve la palma -el perdedor recibe el mismo botín-.

La jornada inaugural se saldó con cuatro marcadores igualados: Kyoto vs. Vissel Kobe (1-1), F.C. Tokyo vs. Kashima Antlers (1-1), Cerezo Osaka vs. Gamba Osaka (0-0) y Avispa Fukuoka vs. Okayama (1-1). En dos ocasiones se impusieron los locales y en las dos restantes, los que actuaron lejos de su estadio.
En el cuadro de Kobe, por ejemplo, está un viejo conocido de LaLiga: el nipón Takashi Inui, que a sus 37 años ha vuelto a su país para encarar el tramo final de una dilatada trayectoria como profesional. En el mencionado encuentro, sin embargo, el ex de Real Betis y Sociedad Deportiva Eibar tuvo que conformarse con observar desde el banquillo.
