En el ocaso de su carrera, el talentoso centrocampista ha encontrado un nuevo destino en la liga Profesional, competición que le vio nacer con Boca Juniors y en la que seguramente acabará colgando las botas dentro de no mucho tiempo. De momento es segura su presencia en el fútbol de primer nivel hasta finales de 2026.
A lo largo del pasado curso, Banega disputó un total de 29 encuentros en el torneo doméstico, además de otros cuatro más en Copa. Su rendimiento no ha sido nada desdeñable, pues ha sido capaz de ver portería en tres ocasiones y ha repartido ocho asistencias, si bien su gran debe sigue siendo el apartado disciplinario (10 tarjetas amarillas y una roja).
El que fuera internacional con la Albiceleste llega a un plantel que acabó con malas sensaciones el pasado Clausura al acumular cuatro derrotas consecutivas que fueron un lastre a nivel clasificatorio (sumó 19 puntos, dos menos respecto a Estudiantes, que tuvo el privilegio de luchar por el título en las eliminatorias).
Lejos quedan aquellas experiencias de Éver en LaLiga: dejó huella tanto en el Valencia como en el Sevilla, del cual se despidió en la campaña 2019/20, y vivió una breve etapa como jugador del Atlético de Madrid hace ya 17 años. Además, también defendió los intereses del Inter de Milán italiano y del Al-Shabab saudita.
