Después de varios veranos con una pierna en el Metropolitano y la otra en la rampa de salida, finalmente ha habido fumata blanca y Nahuel Molina cambiará el rojiblanco del Atlético por el rojo imperial de la Roma.
Con el futbolista ya estaba todo acordado por la escuadra italiana y sólo faltaba la entente cordiale con la entidad colchonera, que finalmente, con el visto bueno del Cholo Simeone, ha dado el visto bueno para su salida.
El argentino cerrará una etapa de cuatro años en la que, sin ser titular indiscutible, ha defendido la casaca del Atlético de Madrid en 181 partidos oficiales: 119 en LaLiga, 23 en la Copa y 39 en la Champions.
Para su desgracia, también se le recordará por ser el que originó la trifulca después de que España se proclamara campeona del mundo ante Argentina. Él fue quien propinó un puñetazo en el pecho a Rodri cuando éste corría a celebrar el título con sus compañeros.

