Ha fallecido Sandro Mazzola, leyenda del Inter: tenía 83 años. Así lo ha comunicado el Inter en una nota oficial. "Ha sido uno de los futbolistas más grandes de la historia. No solo de la nerazzurra", se lee en el extenso comunicado del club.
El funeral se celebrará el lunes 21 de septiembre a las 14:45 horas en la basílica de Sant'Ambrogio en Milán, la misma iglesia que el pasado 4 de agosto acogió las exequias de Franco Baresi.
El largo homenaje del Inter
"Las ganas de recordar se mezclan con el pudor: qué difícil es encontrar las palabras adecuadas para despedir a quien ha escrito la historia de forma imborrable y sin precedentes", así comienza el extenso homenaje del Inter a Sandro Mazzola, uno de los mitos del Gran Inter.
Un recuerdo que repasa todos los pasos de la carrera de la leyenda nerazzurra, porque Sandro Mazzola "ha sido la historia del Inter: entró siendo un niño y nunca se fue". Desde el "pesado fardo sobre los hombros" del recuerdo eterno de su padre, Valentino, perdido en la tragedia de Superga. En aquel entonces, Sandro tenía poco más de seis años. Pero el fútbol estaba en el destino de la familia Mazzola.
Desde niño, con solo ocho años, Sandro vistió la camiseta del Inter. Pasó años aprendiendo fútbol, hasta llegar a la épica del Juventus-Inter del 10 de junio de 1961, cuando Moratti y Herrera, en señal de protesta, alinearon al equipo Primavera. Allí estaba también Sandro Mazzola, que marcó su primer gol con solo 18 años, de penalti. Fue una clara señal de lo que vendría después.
Bajo la dirección de Helenio Herrera, Sandro Mazzola escribió páginas imborrables en la historia del deporte. Ídolo y emblema de un equipo inalcanzable, formado por grandes campeones y éxitos increíbles. Sarti, Burgnich, Facchetti, Bedin, Guarneri, Picchi, Jair, Mazzola, Peiró, Suárez, Corso y la retahíla que llena de recuerdos y emoción a los aficionados nerazzurri. Mazzola era el símbolo del Gran Inter.
El primer gran éxito en la Copa de Europa ante el Real Madrid en el 64 lleva su firma. "Conquistó cuatro Scudettos, dos Copas de Europa, dos Copas Intercontinentales, el título de máximo goleador en la Serie A (en 1965 con 17 goles) y en la Copa de Europa (siete goles en 1964).
Segundo en el Balón de Oro 1971, solo por detrás de Johan Cruyff, recuerda el Inter. Tras colgar las botas, inició su carrera como directivo y director deportivo, siendo su fichaje más célebre el de Ronaldo el Fenómeno, convencido de vestir la camiseta de la Beneamata precisamente por Mazzola y Moratti.
Una vida con la camiseta del Inter, por el bien del Inter, por amor a esos colores que ayudó a engrandecer. "Tenía un solo, último deseo. Ser recordado como un buen hombre, que lo da todo incluso cuando es imposible ganar, como en aquel 9-1".
