La venta de Mateo Chávez al AZ Alkmaar fue una sorpresa en abril de 2025 para la palestra del fútbol mexicano que veía a uno de los suyos yéndose a un país que ha acogido bien a otros de los suyos, al grado de convertirlos en ídolos o, al menos, en entes muy queridos para nobles aficiones.
Las dudas sobre el hijo de Paulo César Chávez, un jugador de culto en Chivas durante la década de ls 90, reinaban sobre su fragilidad física (una área de oportunidad desde su debut en la Liga MX), pero pocos cuestionaban su pasión desbordada y fondo físico para ir y venir por toda la banda izquierda.
Una vieja y exitosa receta
No obstante, lejos de ser superado por el contexto y la nueva adaptación a un país distinto, Chávez se apegó a sus principales virtudes, desde la idiosincrasia mexicana que ha enamorado a Países Bajos en tiempos pasados. Esa actitud, fervorosa y entregada, fue bien recibida y aprovechada en su actual equipo y en Selección Mexicana.
Un fuego sagrado que mostraron antes Andrés Guardado, Edson Álvarez, Héctor Moreno, Carlos Salcido, Francisco Javier Rodríguez y Santiago Giménez, como prueba fehaciente de que el futbolista mexicano, una vez superada la dificultad preponderante de la barrera del idioma, suele adaptarse a la cultura del país y entregarse a cuerpo completo.
Sin peligro para el Mundial
El buen presente de Chávez se vio interrumpido hace unos días cuando el mexicano tuvo que salir de cambio en la contundente victoria del AZ Alkmaar ante el F.C. Noah de Armenia por 4-0, que ubicó al cuadro neerlandés en los octavos de final de la Conference League. Sin embargo, para fortuna de todos los involucrados, se trata de una lesión de hombro leve que lo alejará del terreno de juego durante un par de semanas.
"Mateo Chávez no está tan bien, el lateral izquierdo se lesionó y acudió al hospital el viernes por precaución. Ayer se dislocó el hombro, pero nuestro médico se lo colocó de inmediato. Tenemos que esperar a ver cómo se encuentra", aseguró el entrenador del AZ Alkmaar, Leeroy Echteld.
Una declaración que llevó calma al seno de la Selección Mexicana, donde Javier Aguirre espera poder contar con Chávez para el partido ante Portugal a finales de marzo, cotejo que servirá para reinaugurar el icónico Estadio Azteca y para dar inicio a la fase final de la preparación del Tri para la Copa del Mundo que empezará el próximo 11 de junio.
