Motsepe anunció a finales de marzo que acudiría a Senegal, donde la noticia desató una ola de indignación, y a Marruecos, para subrayar la importancia de "trabajar juntos por el desarrollo del fútbol africano".
Su visita tiene lugar en un contexto especialmente tenso desde la controvertida decisión de la CAF de despojar a Senegal de su título en favor de Marruecos, después de la caótica final ganada 1-0 sobre el terreno de juego por los Leones de la Teranga en enero en Rabat.
El 18 de enero varios jugadores senegaleses abandonaron el césped durante el partido por el título para protestar por una decisión del árbitro que, poco después de anular un gol a Senegal, concedió un penalti a Marruecos en el tiempo añadido de la segunda parte.
Después de 15 minutos de confusión, los jugadores senegaleses regresaron al terreno de juego, el partido continuó y el extremo marroquí Brahim Díaz falló el penal.
Una decisión controvertida
El 17 de marzo, el tribunal de apelación de la CAF declaró finalmente al equipo de Senegal "excluido de la final", dando la victoria a Marruecos por 3-0.
La Federación Senegalesa de Fútbol recurrió después ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), que se pronunciará en una fecha indeterminada.
En un comunicado del 18 de marzo, el gobierno senegalés había reclamado la apertura de una investigación internacional "por sospechas de corrupción en el seno de los órganos rectores" de la institución panafricana.
Motsepe aseguró entonces que ningún país de África era tratado de manera "preferencial", a la vez que elogió la "independencia" de sus órganos disciplinarios.
