Centro de datos del Senegal-Marruecos
Sobre los hinchas pesaban los cargos de "hooliganismo", acusación que incluía actos de violencia sobre todo contra las fuerzas del orden, daños en material deportivo, invasión del terreno de juego y lanzamiento de objetos.
Los fanáticos estaban en detención provisional desde el 18 de enero, el mismo día de la tensa final de la competición continental en Rabat, que la anfitriona marruecos perdió 1-0 ante Senegal.
La Fiscalía de Marruecos solicitó una pena máxima de dos años para algunos de los condenados, alegando que los acusados habían "intentado deliberadamente perturbar el correcto desarrollo del partido".
Señaló que el grupo "cometió actos de violencia retransmitidos en directo por televisión", pero los 18 hombres negaron cualquier delito.
Ocho aficionados fueron condenados a un año de prisión y a una multa de 5.000 dirhams (unos 463 euros); otros seis recibieron una sentencia de seis meses y una multa de 185 euros, y los cuatro restantes deberán pagar tres meses de prisión y una sanción económica de casi 93 euros dirhams.
Un periodista de la AFP vio a algunos de ellos objetar sus condenas. La defensa anunció que presentaría un recurso.
Veredicto "incomprensible"
El caso se remonta hacia el final del partido por el título africano, cuando aficionados senegaleses intentaron invadir el terreno de juego y algunos fueron detectados lanzando objetos al campo, incluida una silla.
La intentona de ingresar al rectángulo verde coincidió con la interrupción del encuentro, que estuvo detenido durante casi 20 minutos mientras los jugadores de Senegal protestaban por un penalti tardío concedido a Marruecos.
El abogado defensor Patrick Kabou calificó el veredicto de "incomprensible" y afirmó que sus clientes eran "víctimas".

La Fiscalía indicó que las pruebas contra los acusados se basaban en imágenes de las cámaras de vigilancia del estadio, así como en informes médicos que documentaban lesiones entre las fuerzas de seguridad y los acomodadores del recinto.
Pero otra abogada del equipo de defensa, Naima El Guellaf, declaró ante el tribunal que las imágenes no "contenían pruebas irrefutables que demostraran que alguno de ellos golpeó o agredió a alguien".
"La CAF ya ha sancionado"
A finales de enero, la Confederación Africana de Fútbol impuso una serie de sanciones, incluidas multas de varios cientos de miles de euros, tanto a las federaciones senegalesa como marroquí por conducta antideportiva e infracciones del juego limpio.
Guellaf señaló que los acusados no deberían ser "juzgados dos veces, puesto que la CAF ya ha sancionado a la federación senegalesa por el comportamiento de los aficionados".
Pero Mustapha Simou, abogado de la parte civil que representa a los miembros de las fuerzas de seguridad, afirmó que las sanciones de la CAF "no eximen a los acusados de su responsabilidad penal. Al contrario, confirman su culpabilidad".
Los daños materiales en el estadio Moulay Abdellah se estimaron en más de cuatro millones de dirhams marroquíes (unos 365.000 euros), según la Fiscalía.
Marruecos tiene previsto coorganizar el Mundial de 2030 junto con España y Portugal.
