Realizar un buen partido a veces no es suficiente en el fútbol. Muchas veces, de hecho, se ha visto como un equipo da lo justo y a base de efectividad consolida una victoria de peso, de jerarquía. Si existe un rival que conoce a la perfección la palabra jerarquía es el Real Madrid.
Los merengues comenzaron con el pie izquierdo la vuelta del 'playoff' de la Champions. El Benfica se adelantó en el Santiago Bernabéu con un tempranero gol de Rafa Silva (14') y un inicio de juego bastante complejo.
El Benfica impulsó al Real Madrid a cometer errores en salida. La presión alta de los portugueses era efectiva. Los blancos fallaban en la entrega y Rafa Silva le puso suspense a la eliminatoria...por un minuto.
La reacción del Real Madrid al gol del Benfica fue inmediata: Tchouaméni, con un remate desde la frontal, puso las tablas (16') en la siguiente jugada del partido.

Destacado partido
Desde ese momento, el ritmo lo llevaron los de Álvaro Arbeloa. El Madrid tomó las riendas del partido y por el lado del Benfica aparecía un centrocampista que además de organizar la presión alta le ayudó a los lusos en la conducción: Ríchard Ríos (25).
El mapa de pases que ofrece OPTA BY STATS PERFORM, por ejemplo, refleja la efectividad del cafetero en la entrega del balón: sólo falló tres pases de los más de 20 que realizó.
Sin duda, su aportación fue especialmente ofensiva. Ríos realizó cuatro remates totales, uno a portería que detuvo con una mano sensacional Courtois.

El buen rendimiento de Ríos, sin embargo, ha sido insuficiente: en la segunda parte, Vinícius Jr aprovechó una mala entrega en salida del Benfica para liquidar a los lusos en una eliminatoria que tuvo de todo.
El Madrid ahora espera a su rival, que será o Sporting o el City. El Benfica puede irse a casa con la cabeza en alto, pero se queda con la sensación de poder haber hecho más ante un Real Madrid que no era el más fuerte de los últimos años.
