Doué, jugador Flashscore de la final de la Champions por segunda vez consecutiva

Doué hizo bailar a la defensa del Arsenal.
Doué hizo bailar a la defensa del Arsenal.REUTERS

Fue un partido dominado por el ajedrez táctico y la cohesión del equipo. Sin embargo, si alguien destacó en el césped del estadio Puskás Aréna de Budapest por su genialidad individual fue la joya parisina Désiré Doué (20). El extremo francés se está convirtiendo en un especialista en finales de la Liga de Campeones: el año pasado le dio al PSG su primer título con dos goles y recibió merecidamente la nota más alta del partido por parte de Flashscore (9.5). En esta ocasión volvió a recibir el mismo reconocimiento, aunque tras 120 minutos no sumó ni goles ni asistencias. ¿Cómo es posible?

Cuando el PSG aplastó al Inter de Milán por 5-0, no hubo dudas sobre el hombre del partido. Pero este año, ante el campeón de la Premier League, la historia fue completamente diferente. El Arsenal se adelantó pronto con un gol de Kai Havertz, defendió de forma excelente y no permitió a los parisinos desplegar su fútbol habitual. Sin embargo, Luis Enrique tiene en su plantilla a un jugador que no acepta el planteamiento del rival.

Ese jugador es Doué, que supo cómo enfrentarse a los combativos Gunners. Con el balón, se movió por el césped del estadio Puskás con tanta elegancia que, en el minuto 69, hasta tres defensores del Arsenal observaron de cerca su "baile". En ese momento, el internacional francés demostró su actividad durante todo el partido, lo que le valió la nota más alta de todos los jugadores (7.9). Y cuando hablamos de actividad, lo decimos en serio. El subcampeón olímpico estuvo a veces por la derecha, otras por la izquierda, luego por el centro... Simplemente, estuvo en todas partes.

Aunque no marcó, Desiré realizó tres remates (uno a puerta). Pero la clave de su actuación estuvo en otro aspecto: el extremo francés fue el principal arquitecto de las jugadas ofensivas de sus compañeros. En cuatro ocasiones, ideó un pase que terminó en remate. Además, generó una ocasión clarísima cuando, en el último minuto del tiempo reglamentario, asistió a Vitinha, que disparó apenas por encima del larguero.

Claves de la final de la Liga de Campeones

Pero eso no es todo. D. Doué estuvo casi impecable en el último tercio del campo: de 38 pases en esa zona, solo falló cuatro. Sin embargo, no fue perfecto, lo que le impidió obtener una nota aún mejor. El nacido en Angers, por ejemplo, solo completó un centro preciso de nueve intentos (11 % de acierto). ¡Y cometió cuatro faltas!

También hay que destacar que recuperó seis balones. Y cuando fue necesario, tomó el balón y calmó el juego. En 14 ocasiones, los estadísticos le atribuyeron una "conducción progresiva". Su control del partido quedó aún más claro en los últimos instantes de la final, cuando, con su habitual facilidad -algo con lo que solo podía soñar el peor valorado, Bukayo Saka (nota 5.7), que, por cierto, tuvo 78 toques menos que Doué (104 frente a 26)-, transformó su penalti en la dramática tanda.

El mapa de calor
El mapa de calorREUTERS/Phil Noble, Opta by Stats Perform

¿Qué más se puede decir? Désiré Doué volvió a demostrar, un año después, que los grandes partidos le sientan bien. Solo queda esperar con ganas el próximo Mundial, donde la joya del PSG defenderá los colores de Francia. Y quién sabe, quizá el 19 de julio vuelva a brillar en otra final.

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