Tras haberse encarado con él después de la efusiva celebración de su golazo, Vinícius escuchó algo de la boca de Prestianni que hizo saltar todo por los aires. Se fue corriendo al árbitro para indicarle que le había llamado "mono", como se pudo leer en los labios del brasileño.
De inmediato, el colegiado aplicó el protocolo antiracismo y detuvo el partido. Así estuvo 10 minutos hasta que se reanudó una vez que no se pudo probar que el jugador del Benfica, que se había tapado su boca con su camiseta, había dicho lo el madridista denunciaba.
Tras el encuentro, Vinícius, en su cuenta de Instagram, donde tiene más de 58 millones de seguidores, ha sido contundente cargando, sin nombrarlo, contra Prestianni.
"Los racistas son, ante todo, cobardes. Necesitan taparse la boca con la camiseta para demostrar lo débiles que son. Pero cuentan con la protección de otros que, en teoría, tienen la obligación de castigarlos. Nada de lo que ha ocurrido hoy tiene que ver con mi vida ni con la de mi familia. Recibí una tarjeta amarilla por celebrar un gol. Todavía no entiendo por qué. Por otro lado, solo fue un protocolo mal ejecutado que no sirvió para nada. No me gusta aparecer en situaciones como esta, sobre todo después de una gran victoria y cuando los titulares tienen que ser sobre el Real Madrid, pero es necesario."

