El caso del centrocampista del Brighton no es aislado en este Mundial, con numerosos jugadores pudiendo haber elegido jugar con una u otra nación por raíces ancestrales.
"Fue un partido especial para mí, por eso no celebré el primer gol, porque lo siento mucho por el país (Túnez), amo ese país", declaró Ayari, nacido en Suecia y que también podría haber representado a Marruecos, país de nacimiento de su madre.
Localizar y convencer a jugadores con doble nacionalidad se ha convertido en un punto clave para lograr el éxito en competiciones internacionales. Casi un cuarto de los 1.248 jugadores convocados para el Mundial 2026 representan a un país diferente al de nacimiento.
Hace cuatro años, Marruecos se convirtió en la primera nación africana en alcanzar las semifinales de un Mundial, y alberga esperanzas de repetir esa gesta en las próximas semanas.
Durante su entrada en liza con un impresionante empate 1-1 contra la pentacampeona Brasil, Los Leones del Atlas se convirtieron en el primer combinado en la historia de las Copas del Mundo en haber tenido en algún momento del partido a 11 jugadores sobre el césped nacidos fuera del país al que representan.
Mundial 2026
La Copa del Mundo de 2026 se está celebrando desde el 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, Canadá y México. El torneo, por primera vez en la historia, reúne a 48 selecciones nacionales y se juega en 16 modernos estadios.
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"Buena combinación"
El cuento de hadas de Curazao le debe mucho a los estrechos lazos entre la isla caribeña de 160.000 habitantes y los Países Bajos: de los 26 jugadores convocados, 25 nacieron en el país europeo, incluido el entrenador Dick Advocaat, exseleccionador de la Oranje.
"Tenemos el corazón de nuestro país (Curazao) y hemos avanzado por la academia de Países Bajos. Es una buena combinación", declaró el atacante Jurgen Locadia tras el empate 0-0 contra Ecuador, el primer punto en un Mundial para el país.
Los curazoleños Leandro y Juninho Bacuna son una de las siete parejas de hermanos que compiten en el Mundial, cuatro de ellas en selecciones diferentes.
La estrella del Paris Saint-Germain Désiré Doué representa a Francia, mientras Guela Doué forma parte de la selección de Costa de Marfil. Los defensas John y Harry Souttar juegan para Escocia y Australia, respectivamente.
Nico Williams escogió representar a España mientras que su hermano Iñaki juega con Ghana, junto a Derrick Luckassen, mediohermano del atacante neerlandés Brian Brobbey.
Reclutado por LinkedIn
Otra de las revelaciones del torneo, Cabo Verde, cuenta quizás con una de las historias más surrealistas a este respecto: en el centro de la defensa de los Tiburones Azules está Roberto 'Pico' Lopes, nacido en Dublín. De madre irlandesa y padre caboverdiano, Lopes fue reclutado a través de la red social profesional LinkedIn, pero solo en el segundo intento. Lopes ignoró un primer mensaje enviado en portugués por el entrenador Rui Aguas, un idioma que el central del Shamrock Rovers no habla.
También destaca la historia de Nestory Irakunda, que abrió el marcador para Australia en la victoria 2-0 contra Turquía. El futbolista nació en un campo de refugiados de Tanzania, hijo de padres burundeses que habían escapado de la guerra civil. Finalmente se mudaron a Perth, cuando el atacante era todavía un bebé.
Unas historias de inmigración que brillan con especial fuerza en un Mundial que arrancó sobre el fondo de la exclusión.
El árbitro somalí Omar Artan vio cómo le era denegada su entrada en Estados Unidos, mientras que otras cuatro naciones participantes (Haití, Irán, Costa de Marfil y Senegal) han sufrido problemas de visados y restricciones de viaje.
Olise, "enriquecido" por sus orígenes
Por su parte, la FIFA ha avanzado hacia una política más comprensible para los jugadores que tienen dificultades a la hora de elegir qué selección representar, una decisión que a menudo tienen que tomar siendo adolescentes.
Ahora, los jugadores menores de 21 años pueden cambiar de selección si tienen tres o menos partidos disputados con una y ninguno de ellos grandes torneos como por ejemplo un Mundial, una Copa de América o una Eurocopa.
Pero no solo las pequeñas naciones se están aprovechando de esta mayor flexibilidad. El centrocampista inglés Declan Rice, que el martes podría sumar su 75 partido con los Three Lions, disputó tres encuentros con Irlanda. Jamal Musiala representó en las categorías inferiores a Inglatera, país donde creció, pero ha terminado representando a Alemania.
Y el caso más destacado, el de Michael Olise. El futbolista del Bayern de Múnich nació en Londres, hijo de un padre británico-nigeriano y una madre francoargelina.
"Realmente vengo de cuatro países: Francia, Argelia, Nigeria e Inglaterra. Me considero muy afortunado por poseer esas cuatro partes, todas me enriquecen", declaró el jugador en una entrevista para medios del Bayern.
Finalmente fue Francia quien se hizo con sus servicios, que podrían ser clave en el camino a un tercer Mundial de los Bleus.
