El partido, disputado el jueves por la noche en el complejo Moulay Abdellah de Rabat correspondiente a la 17ª jornada, estuvo marcado por graves enfrentamientos entre aficionados en una parte de las gradas, según muestran vídeos difundidos por medios locales.
Estos incidentes no interrumpieron el encuentro, que terminó con la victoria del AS FAR por 2-1. Unas 136 personas fueron entonces puestas bajo custodia policial por su presunta implicación en estos altercados, según la misma fuente.
Estas escenas han provocado indignación en los medios del país, y algunos han alertado sobre llamamientos a la violencia que circulaban en redes sociales antes del partido.
Aunque el fútbol marroquí ha dado un salto en infraestructuras, formación de jugadores y rendimiento de las selecciones nacionales, sigue enfrentándose al fenómeno del hooliganismo, con incidentes similares en los últimos años.
En ocasiones, los enfrentamientos entre grupos ultras se producen fuera de los estadios.
En la clasificación, el AS FAR ocupa ahora la segunda posición, con dos puntos de ventaja sobre el Raja, que es tercero, y a dos puntos del líder, el Maghreb de Fès, cuando faltan 13 jornadas para el final de la temporada.
