Durante la madrugada del próximo lunes (00.30 horas, Dazn y Cuatro) los New England Patriots y los Seattle Seahawks se batirán sobre el césped del Levi's Stadium, casa de los San Francisco 49ers, por ver cuál de los dos sale victorioso de la 60ª entrega de la siempre esperada Super Bowl.
El duelo será la reedición de la final de 2015, en la que los de Boston vencieron por 28-24. Además, se tratará de la primera definición en la que los de Nueva Inglaterra comparezcan tras la marcha de Tom Brady de la franquicia. Son alicientes más que de sobra para que la expectación se encuentre por las nubes, lo que ha ocasionado un repunte importante en el coste de las entradas.
No será el Gran Partido más caro de la historia, honor ostentado por Las Vegas 2024, pero presenciar en directo la cita en Santa Clara será un lujo no apto para cualquier bolsillo. De hecho, salieron a la venta general unas 68.000 localidades, por precios comprendidos entre los 800 y los 7.200 euros, pero ya no quedan, por lo que la única opción es acudir a la siempre carísima reventa.
California atrae el dinero
California está considerado como el segundo estado más caro de todos los Estados Unidos de América, por lo que cabía esperar una Super Bowl que exigiera rentas elevadas. Así las cosas, si tu deseo es ir sólo al Gran Partido, lo más económico es adquirir un billete en una de las esquinas superiores del Levi's Stadium (Upper Corner, sector 403) por el módico precio de 5447,24€ impuestos y gastos incluidos, según datos del portal 'StubHub'.
Si tus finanzas te lo permiten y tienes la intención de disfrutar de una experiencia algo más premium, lo más accesible dentro del lujo son los palcos de categoría Club. Concretamente, en el sector 216, detrás de la banda de los Seattle Seahawks, la cifra asciende hasta los 17.503,75€ después de todos los añadidos. Y en el caso de ir en pareja, la cosa empeora, dada la dificultad de hallar dos butacas juntas en la misma zona, y el desembolso requerido es de 37.128,20€ (18.564,10€ por cabeza).

El caso es que es raro ir solo a un evento de tal magnitud, por lo que los precios más fieles son los que arroja una búsqueda de dos entradas o más. Este año, a diferencia de otros, el acceso es el mismo y en la misma zona que en la búsqueda individual, con 10.894,48€ por dos localidades.
Luego está la categoría VIP y sus máximos. Para oler el sudor de los jugadores de los Seahawks a la altura de la línea de 50 yardas, nada más que tendrás que pagar la nada despreciable cifra de 55.082,50€ por persona, 110.165€ de gasto por dos boletos.
Finalmente, la locura se desata con los desorbitados números que se piden por un pase al lugar más exclusivo en el que presenciar la Super Bowl LX, la Suite OC15, donde seguramente se ubicarán un buen puñado de celebridades estadounidenses de todos los rubros. Si tu último deseo (porque no podrás hacer nada más en tu vida) es codearte con Jon Bon Jovi o Chris Pratt, vende tu casa y prepara 616.446,60€ por dos billetes después de impuestos y gastos, a 308.223,30€ la unidad. Sencillo.

El viaje completo
Supongamos que quieres viajar desde España para disfrutar de la edición número 60 de la Super Bowl. Una vez conseguida la entrada, el siguiente paso será buscar vuelo y hotel. Suponiendo que tu estancia sea desde el viernes 6 hasta el lunes 9 de febrero (aunque seguramente quieras aprovechar un viaje tan largo para estar más días en EE.UU.), prepárate para desembolsar las siguientes cantidades:
Entrada para la Super Bowl LVII: entre 5447,24€ y 55.082,50€.
Vuelo: Desde Madrid, con una sola escala en el aeropuerto de Lisboa a la ida y a la vuelta para tardar lo mínimo en llegar a San Francisco (California), en torno a 470€.
Alojamiento: Hotel con buena valoración, con habitación privada y relativamente cerca del Levi's Stadium, aproximadamente 2.509€ por tres noches.
Total: 8.426,24€ a 58.061,50€ de salida en función de la entrada y el alojamiento seleccionados.
