"Para ser sincero, el objetivo principal el domingo será llegar a casa y ver el partido", ha declarado con su habitual ironía el bicampeón mundial, pensando en esa final de fútbol entre España y Argentina.
Alonso sabe que con su actual Aston Martin no hay nada que hacer ni tampoco puede competir con el resto de pilotos. Muy diferente su situación a 2010, cuando España ganó el Mundial de Sudáfrica y él luchaba con Ferrari por ganar carreras.
En principio, parece difícil que el asturiano pueda conseguir su objetivo. El GP de Bélgica comienza a las 15 horas CET y la final del Mundial a las 21 horas CET. Entre que finaliza la carrera, atiende los compromisos con los poseedores de derechos audiovisuales y tal, y se sube a un avión, lo tendrá muy justo. "Va a ser complicado, así que quizá el domingo vea el partido durante la segunda parte. Y me perderé la primera".
En la parrilla de Fórmula Uno también hay otro español con similares problemas, Carlos Sainz, y un argentino muy fánatico, Fabio Colapinto. "Voy a estar mucho más nervioso por el partido que por la carrera", ha asegurado el de Alpine.
