El dopaje vuelve a aparecer en las portadas de los medios deportivos. Ahora, la autoridad de Antidopaje en Portugal consolidó un castigo ejemplar para siete ciclistas que, según los resultados de la investigación, incurrieron en prácticas irregulares que afectaron de alguna u otra forma su desarrollo físico a lo largo de competiciones oficiales.
João Rodrigues, ganador de la Vuelta a Portugal de 2019, recibió la sanción más fuerte: la autoridad Antidopaje dictaminó siete años de suspensión para el corredor del W52-FC Porto. Seis compañeros de Rodrigues, que también accedieron a las prácticas, fueron suspendidos por tres años.
Las entidades responsables impusieron duras medidas a Rodrigues por anomalías en el "pasaporte biológico" y por "posesión de un método prohibido" en la UCI.
Lamentablemente, el caso de Rodrigues y de los seis corredores implicados no han sido los únicos ciclistas que han incurrido en prácticas irregulares, en posesiones de métodos prohibidos o, incluso, en la venta ilegal de medicamentos.
Dopajes y sanciones
Nairo Quintana fue descalificado del Tour de Francia. El colombiano se vio obligado a no participar en La Vuelta a España frente a las acusaciones de la Unión Ciclística Internacional. Meses más tarde, Quintana puso fin a su etapa con Arkea Samsic y, en la actualidad, no se ha confirmado su nuevo equipo para el 2023.
Además de Quintana, Miguel Ángel López es otro colombiano que está envuelto en un proceso judicial relacionado con el dopaje. López fue apartado de Astana en el transcurso del verano cuando la Guardia Civil que custodia el aeropuerto Adolfo Suárez Barajas de Madrid, requisó el equipaje del escalador cafetero que, después del procedimiento, fue reintegrado a sus actividades.
López, sin embargo, continúa en condición de investigado en la operación Ilex. La operación tiene como punto de referencia el tráfico ilegal de medicamentos en los equipos de la primera categoría del UCI. El médico, Marcos Maynar, es el cerebro de la operación. El doctor de Extremadura estaría detrás de un laboratorio en donde administraría las sustancias prohibidas para después integrarlas a los equipos.
Las sanciones ejemplares a los portugueses involucrados en el caso de Rodrigues son, hasta ahora, la punta del iceberg. La constante ejecución de prácticas lejanas al reglamento ponen en evidencia que, pese a los esfuerzos de las autoridades, las sustancias ilegales y las modificaciones de los estándares siguen siendo el talón de aquíles del ciclismo.
