Rafael Leão está cada vez más cerca de despedirse del Milan. La rueda de prensa de Ruben Amorim en la víspera del partido ante el Venezia dejó claro que el portugués ya no entra en los planes inmediatos del entrenador. Y mientras el mercado entra en su fase decisiva, el jugador parece haber elegido ya su destino preferido: Inglaterra.
El Aston Villa está intentando convertir este deseo en una operación concreta. El club de Birmingham ya ha hablado con los representantes del extremo internacional portugués y está preparando una oferta para un traspaso definitivo, después de haber valorado inicialmente una cesión con obligación de compra, por unos 8 millones de euros de entrada y 44 millones más adelante.
El problema está sobre todo en la fórmula. La valoración global agradaría al Milan, que sigue considerando los 50 millones como referencia, pero la estructura del negocio no termina de convencer al club. Jorge Mendes, que participa en las negociaciones, está intentando modificar la propuesta.
No al Galatasaray
Por otro lado, el Galatasaray insiste. El club turco ya ha alcanzado un principio de acuerdo con el AC Milan por unos 45 millones de euros y ha puesto sobre la mesa para Rafael Leão un contrato económicamente superior al actual. Sin embargo, el extremo portugués habría manifestado su deseo de dar prioridad a la Premier League. El club de Estambul sigue esperando y está dispuesto a mejorar aún más la oferta, con el objetivo de llevárselo para que juegue junto a Victor Osimhen.
Mientras tanto, Rafael Leão se ha quedado fuera por segundo partido consecutivo. Y Ruben Amorim explicó así la decisión: "Rafael Leão no está listo para ser convocado, solo ha entrenado una vez y no formará parte del partido. Tenemos que esperar cinco días hasta el cierre del mercado de fichajes. Es un jugador muy fuerte y, si tiene la mentalidad adecuada, puede jugar en cualquier equipo del mundo. A veces, en el fútbol, llega el momento en que hay que marcharse a otro sitio".
Palabras que refuerzan la idea de una separación inminente. Y el destino parece estar decidido...
