Sus 24 puntos, con 4/6 en triples, 8/8 en tiros libres y 2/4 en tiros de dos, significaron además el récord de anotación de un debutante del cuadro canario en todo lo que llevamos de siglo.
Y eso que sólo estuvo en pista 22 minutos, tiempo en el que añadió dos asistencias y una recuperación de balón.
El base hizo lo que quiso con el Unicaja y con una defensa que no pudo pararlo. Demostró, como ha hecho a lo largo de su dilatada carrera, especialmente en la NBA, que es un anotador compulsivo. Y de paso ha superado a sus actuales compañeros Shermadini, Fitipaldo y Huertas, que se estrenaron con la camiseta aurinegra con 23 puntos los dos primeros y 21 el brasileño.
Una marca la de Patty Mills que sólo es superada por los 25 que anotó Ray Smith en 1990 y Walter Szczerbiak en 1983, los 34 de Dan Bingenheimer en 1988, y los 39, tope máximo, de Tom Tolbert en 1988. Y que iguala el debut de Germán González, leyenda del club de Tenerife.
Un nuevo killer que suma La Laguna Tenerife para un final de temporada que se presenta apasionante y lleno de experiencia con la segunda, o tercera juventud que están viviendo los Marcelinho Huertas, Gio Shermadini o el propio Patty Mills.
