El milagro de Spissu para dar la permanencia al Casademont con un triple sobre la bocina

Spissu da la permanencia al Casademont Zaragoza
Spissu da la permanencia al Casademont Zaragoza acb Photo / Carlos Castro

El Casademont Zaragoza le debe una estatua a Marco Spissu. Y un pedestal a Bell-Haynes. Gracias a la pillería de este y a la sangre fría del primero, los maños pueden celebrar la permanencia en la liga acb. Donde lloran, y mucho, es en Gran Canaria, que ha perdido la categoría.

El Granca lo tenía en su mano. Era difícil sorprender al Valencia Basket en su Roig Arena, pero dependían de ellos mismos para hacerlo y asegurar la salvación sin depender de otros resultados. Pero desde el salto inicial quedó claro que los pío pío iban a cantar bien poco ante los taronja. Perdieron con claridad por 105-81. Mas aún tenían una opción para salvarse, que el Zaragoza perdiera. 

Y los aragoneses lo estaban haciendo en la cancha del Breogán. Casi siempre a remolque, lo vieron prácticamente imposible con un 91-83. Pero surgió la magia. Y el baloncesto en estado puro. Después de varias acciones, se llegó a con un 94-91 y tiros libres para Bell-Haynes. El primero lo anotó. El segundo lo lanzó a fallar, un balonazo que escupió el aro volviendo a su autor. Justo lo que el escolta quería. Entonces miró al lado con dos rivales encima y encontró a Spissu liberado. Lo que ocurrió después tienen que verlo. 

Ese triple del zurdo italiano requirió de una revisión interminable... pero entró en tiempo, fue válido y con esos tres puntos el Casademont Zaragoza ganó 94-95 y logró la salvación en un guion digno de Oscar. 

Claro que esa alegría se tradujo en tristeza infinita en Valencia, donde el Granca, ya en vestuarios, certificó su descenso a Primera FEB, donde acompañará al Covirán Granada.