Centro de estadísticas del Fenerbahçe-Baskonia
Después de un irregular inicio, en el que llegaron a ir perdiendo por -7, los vitorianos se pusieron las pilas para igualar fuerzas en los primeros 10 minutos (21-20). Un equilibrio que se mantuvo en un segundo cuarto que pintó mejor para los de Paolo Galbiati en el comienzo, pero que terminaron perdiendo a pesar del buen papel de Omoruyi (42-38). Aun así, con un canto en los dientes se pudieron ir al descanso viendo el penoso día en el perímetro que estaban firmando (1/11).
Lo que pasó en los vestuarios quedará entre las paredes del Ülker Sports Arena. Fue un espejismo la primera canasta de tres del Baskonia en la reanudación. El Fenerbahçe salió como un martillo pilón, le puso cloroformo al rival, que falló todo lo posible y lo imposible, de cerca y de lejos, y le endosó un 13-0 que rompió el encuentro de modo definitivo. Ni reacción ni espíritu de superación en los vascos. Luwawu-Cabarrot, por ejemplo, parecía su primo malo. Tampoco es que la defensa frenara el ímpetu de los de Jasikevicius. Así que al último cuarto, con otro sonrojante 8-0, se llegó con la máxima renta para los de Estambul (69-50).
El choque ya era imposible de remontar. Porque el Baskonia se empeñó en hacerlo aún peor, que ya era difícil. Perdió balones, erró canastas bajo el aro y defendió andando. Parecía un invitado en la fiesta de la afición del Fener. Cuando la diferencia llegó a 28 puntos (81-53), los turcos ya se dejaron ir y permitieron un 3-18 que hizo que el marcador se estrechara al final (84-71).
Ni eso ni la excusa de las lesiones ni la fatiga pueden servir para justificar la deplorable segunda parte que protagonizaron los baskonistas.
Con esta segunda derrota seguida, se queda el Baskonia con un balance de 8-16 tras 24 jornadas, lejos de los play-in.
