Centro de datos del Baskonia-Fenerbahçe
La derrota sufrida ante el Valencia Basket en Euroliga parecía haber actuado como punto de inflexión para los pupilos de Galbiati. Dos victorias consecutivas sirvieron de combustible anímico para recibir al Fenerbahçe en el Buesa Arena con algo más que ilusión: con la sensación de que este Baskonia volvía a tener argumentos.
Al frente, un gigante continental. Los turcos aterrizaban en Vitoria tras tumbar al Barça en la última jornada europea y con la moral disparada, dispuestos a torear en una de las plazas más exigentes del continente.
La fiesta de los puntos en el Buesa
No hubo tiempo para bromas. Los locales saltaron a la pista con el cuchillo entre los dientes y el gatillo fácil. El arranque fue un vendaval: 62,5% en tiros de campo, 66,7% en lanzamientos de dos y un 57,1% desde el triple, que se tradujo en 28 puntos de pura contundencia y en un mensaje claro: aquí no se viene de paseo.
El equipo de Jasikevicius destapó, una por una, las costuras de una defensa que esta vez vestía de blanco. Castigó cada despiste, cargó la pintura con decisión y se mantuvo firme desde la línea de tiros libres para no perder comba.
En el segundo cuarto, los visitantes devolvieron parte de la medicina. Subieron el acierto por encima del 50% y comenzaron a limar diferencias.
El +7 que había llegado a tener el Baskonia se evaporó, pero los 16 puntos de Cabarrot sostuvieron al equipo y a un Buesa Arena que no perdía la fe de cara al descanso.
La experiencia sale victoriosa
El paso por los vestuarios sentó de maravilla a Markus Howard. El escolta estadounidense igualó en un visto y no visto las cifras de su compañero francés y volvió a prender la mecha en las gradas, que empezaron a empujar con fuerza.
Para redondear su actuación, Howard forzó la antideportiva que terminó con la expulsión de Horton-Tucker, ya lastrado por una técnica previa. Baskonia olió sangre, aceleró el ritmo y abrió una brecha de diez puntos que parecía empezar a inclinar la balanza.
Sin Horton-Tucker en pista, Biberovic asumió galones. Se echó a los suyos a la espalda, enfrió el ímpetu local con canastas de mucho temple y consiguió mantener con vida a su equipo cuando el partido empezaba a escorarse peligrosamente.
Melli, con un triplazo final, congeló al público dejando por detrás a los de Galbiati antes de afrontar el último cuarto del partido. No era ningún drama, pero los 32 puntos concedidos generaban dudas de cara al tramo final.
El Fenerbahçe se marchó hacia las dos cifras de diferencia a base de triples. El Baskonia pudo resarcirse de sus malos tramos, pero sus errores en ataque condenaron sus posibilidades.
Una mala estrategia ofensiva, la ausencia de faltas en transición y los errores individuales imposibilitaron la remontada vitoriana.
Los MVPs
Cabarrot, que se apagó un poco en la segunda mitad, fue el mejor del equipo alavés con su 20+7 y 22 de valoración. Simmons y sus 16 tantos fueron también cruciales para mantener con vida al Baskonia.
Baldwin, que no hizo demasiado ruido, sumó un 24+4+7 y un 29 de valoración coronándose como el MVP. Melli, con un 17+7, fue esencial para la victoria de los turcos.
