Cuando comenzaron las finales del China Open en el Centro Deportivo Olímpico de Hangzhou, con capacidad para 7.000 espectadores, el domingo, no hubo presencia de jugadores chinos en la categoría masculina. Esto es algo muy poco habitual para una potencia del bádminton que ha visto a sus jugadores locales alcanzar la final en al menos 35 ocasiones desde la inauguración del torneo en 1986, que desde entonces se ha convertido en uno de los eventos más grandes y prestigiosos del circuito mundial BWF.
China sufrió un duro revés en la modalidad individual masculina el viernes, ya que Shi Yu Qi y la joven promesa Weng Hong Yang, quien había dado la sorpresa al derrotar al danés Anders Antonsen (número tres del mundo) en la primera ronda, cayeron ambos en cuartos de final. Así, el país anfitrión se quedó sin representantes en semifinales, ya que Lu Guang Zu y Li Shi Feng habían sido eliminados en rondas anteriores.
El número uno del mundo, Shi, se despidió de forma sorprendente tras una batalla de 61 minutos ante el taiwanés Chou Tien Chen, ya que no pudo sacar su mejor juego en los puntos decisivos del tramo final. El favorito local perdió el duelo a tres sets por 21-14, 12-21, 21-15.

La andadura de Weng en el China Open también terminó en cuartos de final ante Lin Chun-Yi, también de China Taipéi, tras perder un ajustado set inaugural por 27-25 y caer después por 21-14 en el segundo.
A a solo tres semanas del Mundial en India, saltan las alarmas en el bádminton masculino chino tras una oleada de eliminaciones tempranas, falta de consistencia táctica y cambios estratégicos en los últimos grandes torneos.
China cuenta con una enorme base de jugadores, con equipos provinciales que nutren constantemente a la selección nacional, lo que genera una reserva de talento muy superior a la de otros países.

Esto ha sido la base para que el bádminton masculino chino haya logrado un éxito global extraordinario desde los años 80, con iconos como Lin Dan (considerado por muchos el mejor jugador individual masculino de la historia) y Chen Long, quienes han conseguido múltiples oros olímpicos y títulos mundiales durante las décadas de 2000 y 2010.
Pero a tan solo tres semanas del evento más importante del calendario del bádminton, la sección de hombres se encuentra en medio de una crisis inesperada, teniendo en cuenta su enorme cantera de talento.
El escándalo de corrupción agrava la preocupación
Para empeorar la situación en el seno del equipo chino antes del Mundial, la administración del país asiático se ha visto sacudida por la polémica, ya que Zhang Jun, doble campeón olímpico y presidente de la Asociación China de Bádminton, está siendo investigado por las autoridades anticorrupción.
La prolongada ausencia de Zhang en actos públicos desató inicialmente una ola de especulaciones, hasta que se confirmó oficialmente que se había abierto una investigación por supuestas violaciones graves de la disciplina y la ley.
La desaparición repentina de Z. Jun y su posterior ausencia en grandes citas internacionales, como las finales de la Copa Thomas, han dejado un vacío de liderazgo en la Federación en el peor momento posible para los chinos, justo cuando afrontan la recta final de la preparación para el Mundial.
Como una de las figuras más influyentes del bádminton mundial, su ausencia prolongada y la investigación han provocado un auténtico terremoto en el deporte y han generado serias dudas sobre el futuro de la gestión del bádminton en China.
Está por ver qué efecto tendrá esto en las principales estrellas masculinas de China cuando el mundo del bádminton se prepare para el gran evento del año en Nueva Delhi, pero lo que es seguro es que la presión va en aumento.
